A lo largo del cuerpo principal del libro van apareciendo relaciones y anécdotas que jalonan su proceso de maduración, que en buena medida es precisamente ir descubriendo duplicidades entre palabras como: socialismo, libertad, revisionismo, intelectual, emigración. Las preguntas sencillas que Lea se hace y hace a los demás no tienen respuestas fáciles. “¿qué valor tiene el derecho a salir de un país si no existe el derecho a entrar en otro?”.
El
penúltimo capítulo (el 21) rompe un poco la estructura. Se configura como una
especie de diario de la guerra civil, entre enero y abril 1997, con tan fuerte
dramatismo que impulsa a buscar en Wikipedia lo que sucedió en Albania en esos
años. Cuánto ignoramos de lo que está fuera del foco de la actualidad
periodística. Y e
El
último, el 22, es un recuento de lo que Lea fue asumiendo (“el anonimato de las
tragedias”, “la sensación de precariedad constante”, “las diferentes
explicaciones sobre las causas de esto o aquello” etc.). Por encima o por
debajo de los acontecimientos están las peripecias personales, que dan
versiones diferentes, desenganchadas de las ideologías.
En
el epílogo Lea resume su punto de vista como adulta, como profesora de
filosofía, al contrastar su experiencia con los ideales socialistas de sus
amigos, educados en sociedades liberales, empapados de una teoría que no
contempla efectos secundarios.
En algún
momento pueden parecer poco creíbles las consideraciones que se ponen en boca
de una chiquilla de esa edad, pero si asumimos que es una relectura de quien,
como adulta, asigna pensamientos e interpretaciones de su anecdotario infantil,
puede pasar perfectamente. Siempre quedará la duda de si seríamos capaces,
cualquiera de nosotros, de poner voz y razonamiento a las pocas imágenes que
quedan de los años infantiles en la respectiva memoria.
Agradecimiento
a quien haya sugerido este libro. ¡Merece la pena!
Yo otra persona escribió: Envío unas líneas sobre
el libro de Lea Ypi.
LIBRE me ha resultado un libro de lectura cómoda y fácil.
Además, me ha parecido especialmente interesante: por una parte, porque el país en el que
transcurre la infancia y adolescencia de
la autora protagonista es Albania; por otra, porque, aunque la situación
descrita en el libro no tenga nada que ver ideológicamente con el
franquismo, algunas de las prácticas
políticas o educativas de la Albania del "tío Enver" me han recordado
lo que se vivía en la España de Franco: las clases de Nora se parecían a las de
FEN ( Formación del Espíritu Nacional), los enemigos políticos de Albania me
han llevado a recordar los contubernios judeo masónicos y comunistas de los
discursos de Franco, los chicos de la OJE se parecían mucho a los pioneros. En
fin, los totalitarismos tienen puntos comunes.
Incluso las Transiciones de uno y otro país tuvieron
algunas semejanzas: las reformas estructurales, el anhelo de entrar en Europa,
etc.
Como Luis Ignacio ha hecho una buena presentación del
libro, solo voy a señalar dos o tres aspectos del mismo que juzgo destacables:
1.- La importancia, en la estructura de la obra, de los
capítulos diez, veintidós y epílogo
El capítulo diez, "El fin de la historia", cierra
la primera parte, en la que la protagonista vive en el régimen socialista
albanés. Sirve para presentar su auténtica cara: represión, encarcelamientos,
etc.
El capítulo veintidós cierra la segunda parte, en la que
se presenta la evolución de Lea en el marco de la transición política. Lea toma
las riendas de su destino: estudiará Filosofía, lo que ella desea, a diferencia
de lo que les ocurrió a sus padres. Sale hacia Italia y ya no regresará.
En el epílogo vemos a la narradora-protagonista,
convertida ya en profesora de un curso sobre Marx en la London School of
Economics, explicando a los alumnos que "el socialismo es sobre todo una
teoría de la libertad humana". Explicar a su madre, que es una furibunda
antisocista, esta concepción del socialismo, que es una defensa, lleva a la
autora a escribir este libro que hemos leído. El epílogo es, pues, la
justificación de la escritura de la obra.
2.-Algunos personajes
La autora no ha querido escribir una novela, un libro de
ficción, sino que nos ha regalado unas memorias, en las que, sin duda, ha
creado personajes. El primero de ellos es la propia Lea niña y adolescente. La
autora escribe desde la madurez con recuerdos que conforman a la protagonista
narradora. A lo largo del texto aparecen numerosos personajes más o menos
agradables u odiosos (los Papa, Flamur, Arián, Eleona, Vicent van de Berg...),
pero los importantes son la abuela, el padre y la madre, por este orden: La
abuela es un ser inteligente, cercana a su nieta y llena de sentido común; el
padre sabe lo que no le gusta políticamente, pero no tiene claro qué es lo que
quiere, creo que está hecho un lío, y se ve arrastrado por las circunstancias
de la vida, a pesar de sus buenos sentimientos e intenciones. La madre va por
otros derroteros.
3.- La libertad
El término libertad es una palabra a la que se refieren
unos y otros. En la escuela albanesa del "tío Enver" a los niños se
les enseña que, aunque no tengan todo, tienen lo más importante: la verdadera
libertad. La madre, por su parte, en su acción política de oposición al
socialismo resumía sus anhelos:
"combatir la corrupción, fomentar la libre empresa, defender la
propiedad privada, promover la iniciativa personal. En definitiva: libertad. Y
Lea explica que el socialismo es libertad.
Es una palabra que merece especial atención: según el
contexto y el hablante su significado puede diferir enormemente
Por último, comparto el agradecimiento de Luis Ignacio a
la persona que propuso el libro. He disfrutado leyéndolo.
Una de las personas presentes en la librería comentó que le
ha gustado el libro, que es un texto fácil de leer y que Albania era de siempre
un país muy atractivo para las personas de izquierdas, pero que una vez allí la
impresión no era muy buena, en el propio libro se dice que tenían libertad, pero
para elegir por qué camino iban a ir a la escuela.
Se dice que, en estos países, los de detrás del Telón de
Acero no había revoluciones auténticas, sino que se imponía el control del
militar y del partido, el pueblo no tenía voz; pasa igual ahora en la Rusia de
Putín, son países con una gran corrupción.
Nos ha llamado la atención en el libro, el episodio de la
lata de Coca-Cola, el de los papeles de chicle, la solidaridad con el préstamo
de dinero, a pesar de que no tenían tener casi nada. Hay una similitud entre este
tipo de régimen y las dictaduras, no olvidemos que era la Dictadura del
Proletariado. Viven en un socialismo sin llegar nunca al comunismo, sin conseguir
ser todos iguales, las élites se hacen con el poder y lo llevan al fracaso.
La protagonista tiene sus propias contradicciones, en este
momento, explica Teoría del Marxismo, pero vive en un país capitalista.
Hablamos de los personajes del padre, de la madre, de la abuela
con sus diferentes posiciones ante la vida.
En todos esos países el concepto de libertad tal y como se
entendía en la Revolución Francesa ha sido manipulado, también los fascistas
hablan de libertad.
El Estado de Bienestar europeo, mientras ha durado el Telón
de Acero, ha sido una barrera para mantener a la gente tranquila, una vez que
ha caído ese Telón, se han perdido muchos de los derechos que las clases
populares habían adquirido, las élites se siguen enriqueciendo, pero los
sueldos medios han ido disminuyendo. El desmantelamiento de la URSS, por otro
lado, ha supuesto que en Rusia unos cuantos se hayan hecho muy ricos y la
mayoría de la población ha perdido. La situación actual en el mundo está
dominada por los que poseen los recursos naturales y la tecnología y, además, ahora
con las políticas de Trump no sabemos hacía dónde va el mundo. En el libro se
caracteriza muy bien lo qué es el capitalismo, dice sin explotación no hay
dinero, la apropiación de recursos es la base de la propiedad privada, nos habla
de la historia de Albania, de cómo entendían la política, de la vida en
familia.
En Albania, como en España la educación, base de todo
desarrollo igualitario, va cada vez peor, se fomenta el individualismo y esto le
va muy bien a la perpetuación el capitalismo, hace unos años los profesionales
de la educación iban por delante de las leyes, ahora no pasa esto. El gobierno
de Aragón del señor Azcón ha aumentado el presupuesto, pero para la educación
privada.
Hay una frase de Robespiere que nos ha gustado especialmente
y dice que el secreto de la libertad está en educar la pueblo, el secreto de
la tiranía en mantenerlo en la ignorancia.
En Libre, Lea Ypi relata con suma brillantez y
elegancia los últimos años de Albania bajo el régimen comunista de Enver Hoxha,
más conocido como el tío Enver, así como la posterior caída del país —una vez
desaparecido Hoxha— en el mercado libre y en un liberalismo global
desenfrenado. Sin que nada de lo que pasa resulte excesivamente doloroso, Ypi nos
habla con mucho humor y con una gran carga de dignidad, de lo que ha sido parte
de la historia reciente de Europa pero que también ha sido parte de su vida y
la de su familia.
Nos ha parecido un libro muy recomendable.