Una participante en el taller señala que no le parece posible que algunas de las consideraciones del comienzo de la novela las realice una niña de cinco años. Se le indica que hay que tener en cuenta que la autora escribe el libro siendo ya una persona de unos cuarenta y cinco años y, por tanto, se produce una reelaboración de los recuerdos.
Tras estas consideraciones se pasa a leer el comentario enviado por Isabel, que no ha podido asistir. El comentario es el siguiente:
“El libro, a pesar de su dureza, me ha gustado, no solo por cómo presenta la vida del personaje principal, sino por cómo retrata la época y la problemática de un barrio de clase trabajadora en Madrid.
El tema principal de la novela, la identidad trans de la protagonista, es un asunto que no me he planteado en profundidad, sí desde el respeto y la aceptación de la diversidad, pero no me ha interesado demasiado, quizás por no haber tenido cerca ninguna persona en esa situación.
Me han parecido muy buenas las descripciones de los
espacios, de las casas, de las calles, la contextualización de aquel periodo de
nuestra historia.
La autora trata mucho mejor a las mujeres que a los hombres (excepto a su padre, a su hermano, a Jay, a Antonio, a Sebastián…bueno igual también trata bien a los hombres que se lo merecen).
Para ella está muy clara su identidad, aunque no pueda manifestarla abiertamente y se vea frustrada por el ataque brutal que sufre de ese grupo que ni siquiera identifica. Ella siempre se define en género femenino a sí misma, su familia siempre habla de ella en género masculino. Su familia nunca la abandona, sus padres no saben lo que le pasaba, pero intuían que algo no iba bien.
También hay una cierta contradicción en el personaje, a
pesar de tener clara su identidad, tiene muy pocas certezas de cómo llevar
adelante su vida.
El lenguaje me ha parecido preciosista, más en los primeros capítulos, luego me ha dado la impresión de que la autora se relaja y tiene un lenguaje menos elaborado, quizás, también, según el tema que trata, el lenguaje cambia.
Asuntos que me parecen destacables de lo que se dice en el libro:
- La policía se tomaba su tiempo para hacer su trabajo en San Blas,
- La droga fue la última forma de ejecución de los disidentes del régimen,
- La violencia machista se dispensa con independencia de los que haga la mujer,
- Se planteaban si era peor tener un hijo maricón o drogadicto,
- La soledad de las niñas trans,
- El asunto de los aficionados al fútbol,
- Los habitantes de Madrid, ya en aquellos tiempos, votaban mal, pero acogían bien,
- La generosidad de las mujeres a pesar de que no tienen nada,
- Repelús de Cortylandia,
La protagonista tiene que aprender lo que es el amor y la sexualidad, pero sintiéndose diferente, tratando de encontrar modelos y con un cierto sentido de culpabilidad por ser distinta.
En definitiva, no consigue ser feliz, a pesar de encontrar a gente buena en el camino, casi todos marginales como ella, pero empáticos y cariñosos. La clase le marca tanto sus “situación” trans. Ella dice que no ha sido otra cosa que un hombrecillo cobarde que se enamoraba de la luna.”
Después de esta lectura, los participantes hacen la valoración del libro y comentan aspectos del mismo. Uno de ellos juzga que es una novela estupenda, deslumbrante en algunos pasajes, por ejemplo, los capítulos El ángel caído o Nocturno. A todos los participantes les ha parecido una buena novela: La autora maneja con habilidad el lenguaje y se mueve con la misma destreza en la lengua poética que en la legua desgarrada de las “putas trans”. Otra participante recuerda que fue premio Cálamo 2023.
Se aprecia la descripción realista que la autora hace de los barrios obreros, a través del barrio de San Blas, en la que destaca la generosidad y camaradería de los vecinos, especialmente de las vecinas, pero también la sordidez de la droga, que está arruinando la vida de la juventud o la bajeza moral de alguno. Uno de los participantes señala que esta descripción del barrio de San Blas le ha traído el recuerdo de las descripciones presentes en novelas realistas como El Jarama o La hoja roja.
El sufrimiento de la protagonista al tener que vivir ocultando su personalidad es subrayado por todos los participantes, y se considera que es muy difícil ponerse en su lugar, dada la falta de conocimiento directo de casos parecidos. Por ello se valora muy positivamente la publicación de esta novela.
Pasamos a analizar la evolución del personaje central. Comentamos que hay varios momentos clave en la vida de la protagonista: Su relación con Jay y su pérdida como consecuencia de una delación; la amistad con Eugenia, que la anima a aceptar su condición de mujer, que tiene como consecuencia la terrible agresión machista de una banda de neonazis repugnantes; y la decisión, trece años después, de “salir del armario” definitivamente. Se comenta que de lo sucedido en este lapso de tiempo de trece años hay muy poca información, hay una suerte de vacío narrativo.
La falta de comunicación entre la protagonista y la familia nos ha resultado chocante dado que, por una parte, se trata de una familia comprensiva y respetuosa (especialmente el padre) para la época y, por otra, la protagonista quiere a sus padres y a su hermano. A pesar de todo esto, los temores, la angustia de vivir ocultando el verdadero sentir de la protagonista, no salen a la luz en la vida familiar.
Se señala que hay, en la novela, dos familias para la protagonista: la de nacimiento, en la que es tratada como un varón y no aparece su verdadera sexualidad; y la elegida, en el mundo trans y marginal, donde sí es posible la comunicación.
Se comenta brevemente el carácter machista y violento de algunos hombres (Aurelio y “El marrano, son dos ejemplares muy significativos), que contrasta con el carácter mucho más humano de las “putas trans” .
Finalmente, se anota la presencia de numerosos elementos míticos y mágicos en la novela: personajes de la mitología clásica, de la literatura medieval, personas del mundo trans convertidas en santas, incluso personajes del cristianismo, los utiliza la autora para construir el imaginario de la protagonista, que contrasta con el mundo de la apariencia dentro del cual le toca vivir, malvivir. Dentro de este mundo relacionado con lo mítico y la fantasía habría que incluir el maleficio de la bruja “Peluca” a las embarazadas y la referencia al beso que le da Magdalena a la protagonista al final de la novela (pág. 248) “con el que se vuelve a la vida”.
Con el recordatorio del libro que comentaremos el próximo
día 1, Si puede, no vaya al médico, levantamos la sesión.