jueves, 5 de marzo de 2026

CONTINÚA EL COMENTARIO DEL LIBRO UN DÍA EN LA VIDA DE ABED SALAMA


Se ven también las costumbres ancestrales de los palestinos, la organización de las familias, el sometimiento de las mujeres, a las cuales no se les da ninguna opción. No se entiende que la relación tan intensa y duradera de Abed y Ghalz se rompa casi de repente sin darles la oportunidad de continuarla.

Vemos las grandes dificultades de la vida cotidiana que a partir de cosas cercanas a nosotros como puede ser la preparación de los dulces para la excursión, también aparecen las tarjetas de colores para desplazarse, las carreteras infernales, los controles, etc.

Otro de los participantes comenta que le ha gustado el libro, independientemente del horror, y desde la descripción de la vida diaria nos cuenta la situación de la población sin ser condescendiente con los palestinos. Habla, así mismo de la claudicación de la OLP que se ha convertido en un conjunto de burócratas y usurpadores, de la ayuda de la URSS al FDLP y del apoyo a la población. De igual modo, presenta a los palestinos no como una unidad, sino que tienen enfrentamientos, nos cuenta la Historia real desde su punto de vista, no como se ve desde Occidente. A Arafat lo pone “tibio”. Nos sorprende que el accidente del autobús se produjo al lado prácticamente de un control israelí y no acudieron a su auxilio, sin embargo, si hubiesen sido niños tirando piedras a algún coche policial hubiesen acudido ipso facto.

Ha resultado difícil de leer con tanto nombre, menos mal a la enumeración del principio del libro que lo facilita un poco.

Otra cosa interesante son los recuerdos de la abuela de Huda cuando vivían juntos judíos y árabes, todos convivían con bastante concordia, también se ve en el libro de Julia Navarro: “Dispara, yo ya estoy muerto”.

La historia es terrible sobre todo a partir de la descolonización del 1948. Europa y principalmente Alemania tenía que resolver su pecado con los “pobrecitos” judíos y el Holocausto y también, pensamos que se querían quitar de encima los judíos europeos y asiáticos que seguían sin ser bien vistos.  La resolución del conflicto la vemos muy lejana tal y como está hoy en día la geopolítica, sólo con una autoridad internacional de interposición con una propuesta justa se podría solucionar. No todos los israelitas son iguales aparece gente que ayuda y tiene opiniones diferentes a su gobierno y además entre ellos no todos son considerados del mismo modo, según su origen hay diferentes categorías y discriminaciones. Sin el apoyo de EE UU Israel no sería nada, y hay que considerar también los intereses capitalistas y la influencia del petróleo, el imperialismo de Trump y el papel de China. Hay que pensar que en un principio la experiencia de los kibutz era una propuesta socialista, pero los jóvenes en este momento han sufrido una manipulación educativa que les lleva a reírse de la muerte de los niños palestinos. En estos momentos hay un cierto paralelismo con la postura de los jóvenes españoles con respecto a los emigrantes.

Abed reconoce tierras que habían sido de su familia y que ahora ocupan ilegalmente colonos.

Es un libro imprescindible, una historia particular a partir de un accidente de un autobús escolar, le sirve al autor para tratar de explicar la historia en mayúsculas y mostrar la injusticia de la situación que se vive en Palestina y eso que están en 2012 y no en el momento actual.

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Se ven también las costumbres ancestrales de los palestinos, la organización de las familias, el sometimiento de las mujeres, a las cuales n...