Hay, explica, en el libro dos asuntos, el primero es lo ya conocido, esto es, la colisión entre empresas y gobiernos, que en la crisis del Covid19 las compañías ganaron mucho dinero, la importancia del trato personal para estos negocios, los chanchullos, la permisividad de determinados gobiernos (en Suiza los sobornos desgravaban), los recursos financieros utilizados legalmente, pero con destinos espurios, las cuchilladas para ponerse al frente de estas empresas, en la cúspide de las misma no hay más que varones. En segundo lugar están las novedades, algunas regulaciones son tan antiguas que ya se hicieron en los años 70, las multas millonarias impuestas a algunos bancos, la salida a bolsa que les obliga a ser más trasparentes, la cercanía al gran capital, la propiedad de estas compañías que está en los ejecutivos de las mismas, algunos programas impulsados por la ONU como el de Petróleo por alimentos, los fondos de pensiones que sin saberlo sus impositores están invirtiendo en estas empresas, los vertidos contaminantes que producen miles de afectados.
Quizá hubiese sido mejor organizar el libro en torno a la
geopolítica.
Se habla ya en el coloquio de que en los últimos días en las
noticias han salido dos asuntos que tiene que ver con lo que se cuenta en el
libro uno es que, en el asalto a Venezuela por los Estados Unidos, una de las
compañías de las que se mencionaban para comercializar el petróleo era Vitol y
otro es que ha habido un derrumbe en una mina del Congo en el que han muerto
doscientas personas.
Lo que caracteriza a estas empresas, además de lo que se ha
comentado en la presentación, es que son pocas y están en manos de pocos
individuos, la falta de regulación y opacidad, las apuestas especulativas, para
ellas el mercado es el único dios, la volatilidad, el capitalismo despiadado,
que son capaces de controlar países enteros financiando gobiernos y estableciendo
alianzas con oligarcas, aunque dicen que
su objetivo es ganar dinero intervienen en política, no les importa el medio
ambiente, son máquinas de hacer multimillonarios, no arriesgan su propio
dinero.
Llama la atención algunas curiosidades como el uso de oleoductos
a su antojo, los barcos que quedaron atrapados durante ocho años por el cierre
del canal de Suez, el uso de petroleros para almacenar en alta mar petróleo
esperando el aumento de precios, la aparición de personajes como Clinton, el
Primer Ministro de Israel, Juan Carlos I, Toni Blair…
Se comenta que son empresas que solo mueven mercancías y
dinero, no producen nada.
Otra persona dice que leyó los cuatro primeros capítulos,
pero que luego pasó a las conclusiones, echó en falta una visión de conjunto y
en algunos momentos se repiten algunas ideas e informaciones.
Al principio, estas empresas empezaron con la comercialización
del petróleo, pero ahora siguen con las tierras raras y con productos de
primera necesidad.
Otra persona dice que el libro le ha producido mucho agobio,
le ha resultado difícil memorizar tanto nombre, pero le da mucho coraje constatar
que no sabe nada de los que dominan el mundo, somos unas pequeñas moscas y lo
malo es que juegan con materias de primera necesidad como es la alimentación.
Dominan nuestro presente y nuestro futuro y no podemos hacer nada, ahora en
Zaragoza con la implantación de los centros de datos no sabemos bien qué va a
ocurrir.
Algunos de los ejecutivos de estas compañías han sufrido
cárcel y multas, pero nada comparado con sus inmensas ganancias.
El libro es muy interesante, pero deprime. Hablamos de la
caída de la URSS y sus implicaciones, del poder de USA, de la importancia de la
trasparencia, de que sería necesario hablar más de esto en los medios de comunicación.
El libro, comenta otro de los participantes, me ha parecido
muy interesante, los periodistas que lo han escrito tienen buen oficio, me ha
resultado sugerente que en la introducción de cada capítulo se cuente una anécdota
que presenta a un personaje en acción y que será el protagonista de los
siguientes contenidos. Las redes que tiene para ganar dinero son la información
y el negocio puro. Y se pregunta por qué han triunfado estas compañías, por qué
los gobiernos no han creado sus propias comercializadoras. Los autores
solamente al final presentan un poco de crítica y ninguna alternativa. Sería
necesario que los gobiernos controlaran esto y que los ciudadanos fueran dueños
de su propio destino. Los gobiernos están sustentados por grandes capitales, no
nos enteramos de la verdad y no sabemos si con las elecciones podemos hacer
algo, son todo paradojas, pero tendríamos que intervenir cada uno poniendo su
granito de arena y recuperar nuestra soberanía.
Otra persona dice que le ha preocupado mucho el contenido
del libro, habla de que ya sabemos que le mundo capitalista se apoya en el
poder político, que hay opacidad, que solo nos dicen parte de la verdad. Se
comenta la implicación de China como potencia emergente.
En una esfera más cercana, pasa algo similar con los
intermediarios entre los agricultores y los consumidores que son los culpables
de la diferencia de precio entre el origen y el consumidor final. No se
entiende bien la implicación que tendrá el acuerdo con Mercosur, faltan muchas
explicaciones y sobre todo una didáctica más explícita.